Matate, amor de Ariana Harwicz



Matate, amor; Ariana Harwicz; Lengua de Trapo; 149 pág.

Atención a Matate, amor de Ariana Harwicz, autora casi alérgica a cualquier indicio que denote lugar común y poseída por un impulso lírico inusual, por momentos asombroso. Harwicz tiene dotes de poeta y de ahí la enorme intensidad de las páginas que ha escrito, probablemente resultado de una formación artística vinculada al cine y el teatro que la lleva a comprimir los mensajes en corto espacio. También como Carman, Harwicz parte de una idea-fuerza fácilmente resumible: una madre se encuentra ejerciendo de tal pero odiando su nueva condición. No soporta ver a su bebé, ni a su marido... y sin embargo, la belleza que ambos le dan, y el cariño, les hace necesitarlos. Pero no resiste esa dependencia, ni las rutinas y el destino prescrito a los que parece condenarle la nueva vida. Matate, amor es un libro furioso que sacude los cimientos morales sin disimulo, más bien al contrario: exhibiendo el rechazo, buscando la confrontación.
Plantea lo cotidiano con palabras furibundamente expresivas, oscilando entre el desprecio y la indiferencia. La autora propone entrar en la cabeza de una mujer enrrabietada con su rol hogareño para entender su ira, su opresión, y los motivos por los que le cuesta tanto actuar (reaccionar) como cada día imagina (y su imaginación es bestial).

Harwicz es brillante de un modo tan sostenido que el libro merece una lectura sosegada, incluso con descansos, para asimilar tanto la chispa como las ideas y la violencia que reparte. La importancia de cada frase, la densidad del contenido, hace que la narración peligre a veces, y en ocasiones el hilo se pierde un poco tapado por las frases despampanantes o por los golpes imprevistos a nuestro mundo más familiar, convencional. Aun así, la narración mantiene bastante bien el tipo. No es un libro redondo, aparte de ser sin duda para lectores exigentes y curiosos, pero sin duda es la presentación de una autora, como poco, carismática.  

1 comentarios:

Montesinadas dijo...

Hola acabo de conocer tu blog vía Guillermo Busutil y ya he decidido perseguirte y participar. Me gusta lo que veo.
Invitado quedas a Montesinadas, un humilde lugar de micros y otras cosas... Ánimo con tu blog.
Saludos